domingo, 2 de marzo de 2014

Tony Gali, en los cuernos de la luna



Por Alejandro C. Manjarrez
José Antonio Gali Fayad tiene la oportunidad de convertirse en el mejor alcalde que haya tenido Puebla. Cuenta con cuatro años y siete meses para lograr lo que ha sido el sueño de otros munícipes. Y aún más: podría llegar a ocupar la gubernatura que hoy ejerce su amigo, paradigma, padrino, impulsor, adepto y desde luego cómplice en los temas político-administrativos. Vaya, hasta el PRI podría adoptarlo para que el poder Ejecutivo regrese a su parcela de poder, siempre y cuando el pragmatismo le gane al orgullo partidista.
Este es un llamémosle pronóstico basado en la lógica. Pero para que tal vaticinio se haga realidad, resulta indispensable que Tony borre algunos de los negativos que cual nubarrones flotan sobre su cabeza. Los enlisto:
1.       El haber sido precandidato de Rafael Moreno Valle y además beneficiario del apoyo previo que rompió con la tradición política y la ética pública. Recordemos que se usaron recursos del gobierno del estado para promoverlo. Y cómo olvidar que el propio gobernador posó junto a él ante las cámaras con el deliberado propósito de trasmitirle parte de su carisma (eso dijeron los especialistas de Rafa).

2.       La denuncia del PRI basada en un supuesto enriquecimiento inexplicable. Tendrá que hacer público el para él buen resultado de la misma cuando la PGR concluya (si acaso no lo ha hecho) la investigación correspondiente. Igual que lo hizo Enrique Agüera Ibáñez, su adversario en la pasada contienda electoral y, al mismo tiempo, compañero de las sorpresas, sustos, corajes y amarguras ocasionadas por el programa de televisión que conduce Denise Maerker.

3.       Su paso por el SAT. Es obvio que ahí se hizo experto en el manejo de los ingresos y que conoció aquello que ensucia los filtros del fisco. Esa es una experiencia que abona su posibilidad de salir bien librado de la denuncia apuntada en el punto anterior. Pero también forma un pequeño escollo: las actividades que su hijo menciona en el currículo difundido por el gobierno morenovallista: “Ha sido consultor de temas fiscales en la empresa Auditores y Asesores Fiscales del Sureste”.

4.       El tráfico de influencia que le endilgan sus críticos, varios de ellos de origen libanés. Los constructores, beneficiados o no con la obra pública del gobierno contratada a través de la Secretaría de Infraestructura, se quejan de la intermediación de sus familiares, amigos o, como dicen los abogados, sacadores. Puede ser que estén confundidos por haber sido víctimas de la inercia o herencia del marinismo, entonces representado por Javier García Ramírez. Tal vez.

5.       El gobierno municipal al alimón. Lo que podría ser una ventaja político-administrativa corre el riesgo de ser considerado como una dependencia político-económica del titular del Poder Ejecutivo. Esto es, que las obras del Ayuntamiento queden en manos de los constructores asignados por el mandatario. Y por ende expuestas al escrutinio de la ASF cuya actividad se ha centrado en auditar la asignación de los recursos federales para que los gobiernos dejen de hacer negocios con el dinero del pueblo. Los PPS, por ejemplo, que son hipotecas disfrazadas y, además, validadas por los diputados de Moreno Valle, cuya función fue precisamente la de levanta dedos.

6.       Los infiltrados del gobernador. Debe ser muy molesto gobernar espiado y bajo directrices políticas y financieras del, en su caso, padrino que lo entronizó como presidente municipal. Ahí está Marcelo García Almaguer, por mencionar al más obvio. Ello establece lo que hace tres semanas escribí en este mismo espacio: que Tony podría ser la carta de Moreno Valle para ocupar la mini gubernatura y así mantener vigente el proyecto 2018.

7.       El haber usado el crimen de Samuel Malpica Uribe para llevar agua a su molino electoral. Recordemos que el ex rector fue asesinado una semana antes de las elecciones y que, curiosamente, ello sirvió para difundir la carta-denuncia de Samuel, escrito que el equipo que manejó la propaganda de Tony había conocido dos días antes del asesinato, documento que fue mediáticamente difundido para restar votos al candidato del PRI. (Debería ser una de las líneas de investigación).
Si Tony se libra de estos nubarrones, podría aspirar a ser parte de la otra lista, la de los políticos con futuro. Tiene con qué. O como él lo dijo: diosito lo hizo guapo, simpático, suertudo, carismático y millonario. Además no canta mal las rancheras en público… y al oído.


@replicaalex